CRIOTERAPIA

LA CRIOTERAPIA Y SU EFECTIVIDAD EN EL TRATAMIENTO DE LESIONES AGUDAS

POR: REDACCIÓN SNATCH

Son muchos los deportistas que a lo largo de sus trayectorias han sufrido lesiones agudas que afectan su actividad competitiva.  Para tratar y rehabilitar lesiones de este tipo la crioterapia es una alternativa efectiva. 

La utilización del frío con fines terapéuticos, aplicada parcial o totalmente en el cuerpo, empleada en rehabilitación, áreas de la medicina y sobre todo en el ámbito deportivo para tratar lesiones agudas en los tejidos blandos, como mínimo en los primeros tres días inmediatamente después de la lesión, tiene como objetivo principal reducir los tiempos de recuperación. 

El grado de enfriamiento tanto superficial como profundo, dependerá de diversos factores como son el medio de aplicación utilizado, la temperatura inicial del tejido a tratar,  la duración de la aplicación, la técnica empleada, la zona a tratar y otros factores individuales.

Si mencionamos los medios de aplicación estos incluyen: bolsas con hielo picado, compresas de gel congelado, inmersiones con hielo, masajes con hielo, cámaras de aire frío, unidades de compresión con frío y cloruro de etilo, entre otras.

La conducción, la convección y la evaporización son principios biofísicos por los cuales los diferentes medios de aplicación actúan. Cuando el medio empleado es más frío (las bolsas de hielo o las compresas de gel) que la zona a tratar (piel), el calor se transferirá desde la persona a la compresa fría, por lo que igualarán sus temperaturas, fenómeno al que se le conoce como CONDUCCIÓN

Las modalidades que utilizan un fluido para transferir frío, como es la inmersión en agua fría, basan su enfriamiento en la CONVECCIÓN. Los aerosoles funcionan cuando se introducen en recipientes algunos tipos de substancias líquidas volátiles frías bajo presión y que al presionar el actuador, la substancia del recipiente sale expulsada como vapor y se aplica sobre la piel, como lo son cloruro de etilo y el bromuro de etilo. Esta forma de transferencia se da por la EVAPORIZACIÓN.

La extensión del área a tratar y la sensibilidad al frío es otra cuestión a considerar para lograr un enfriamiento adecuado. Entre más grande sea la zona corporal o más tejido subcutáneo exista, más tardará el cuerpo en lograr la disminución de temperatura. Será más fácil lograr un enfriamiento en las extremidades distales (manos y/o pies) que en otras zonas del cuerpo.

Los efectos fisiológicos en la aplicación de frío se pueden dividir en hemodinámicos, neuromusculares y metabólicos. Dentro de los hemodinámicos se explica que, al disminuir la temperatura de la piel, ocurre una constricción (reducción) de los vasos cutáneos, lo que provoca un aumento de la viscosidad pero la disminución del flujo sanguíneo; esto permite la reducción del edema y retrasa la llegada de mediadores inflamatorios en la zona afectada, mientras que el enfriamiento disminuye la liberación de histamina y prostaglandinas (reguladores de la vasodilatación, es decir, del aumento de volumen en los vasos cutáneos) y aumenta mediadores como la serotonina y bradicinina (reguladores de la vasoconstricción). 

La vasoconstricción persiste solamente si el tiempo de aplicación del frío es menor a 15 minutos y/o cuando la temperatura tenga una reducción de aproximadamente de 10° a 15°C en el tejido tratado, por lo que si aumentamos el tiempo o disminuimos demasiado la temperatura podríamos ocasionar un efecto contrario conocido como vasodilatación inducida por frío. Cabe resaltar que, además, el enfriamiento disminuye la disociación de oxigeno-hemoglobina.

En cuanto a los efectos metabólicos, el frío disminuye las reacciones metabólicas de los tejidos, incluyendo a las implicadas en los procesos de cicatrización e inflamación. 

En relación a los efectos neuromusculares, el descenso de temperatura disminuye la velocidad de conducción nerviosa (VCN) tanto de los nervios sensitivos como motores, por lo que disminuye el dolor. Además, aumenta el umbral del dolor a la presión (UDP). 

La disminución de VCN, produce un retraso, tanto en la apertura como en el cierre de los canales de sodio, produciéndose un enlentecimiento de las corrientes de sodio responsables de la despolarización de las fibras nerviosas y/o musculares. De hecho, el tener un periodo refractario más amplio, condiciona una disminución del potencial de acción, que sumado a la baja frecuencia de descarga del receptor que responde a estímulos nocivos (que nos hacen daño), explicarían el efecto de decremento de dolor. En este sentido, la VCN puede ser alterada por el género, la edad y la temperatura de la piel; las fibras nerviosas más sensibles al frío son las mielinizadas y de diámetro pequeño. 

Si hacemos referencia al UDP, significa que si una persona presenta dolor en alguna región de su cuerpo y al realizarle una presión con un instrumento (como un algómetro) en esa zona, el paciente refiere un dolor de siete puntos, por lo que se le aplica crioterapia. Al terminar la aplicación, se le realiza la misma presión con lo que  la persona referirá una disminución de dolor, supongamos que a cuatro puntos, por lo que para generarle un dolor de siete puntos se tiene que aumentar la presión en su cuerpo.

Además, numerosos artículos demuestran que la aplicación de hielo antes de la actividad deportiva afecta la propiocepción y aumenta el riesgo de lesiones debido a un deterioro de la función motora por aumento de la viscosidad, la conducción más lenta de los nervios motores y el aumento de la rigidez. Hay evidencia que sustenta el uso de la crioterapia antes de realizar un estiramiento para mejorar la flexibilidad.

En una revisión sistemática sobre el efecto analgésico de la crioterapia en el manejo del dolor de origen musculoesquelético, se concluyen varios puntos sobre el manejo de la crioterapia los cuales son: 

1.- Existe moderada evidencia en reducción del dolor y el edema sobre un esguince de tobillo grado I y II, con un protocolo de aplicación intermitente de 10 minutos, descanso de 10 min, para realizar otra aplicación de 10 minutos cada 2 horas. 

2.- Existe moderada evidencia que la crioterapia disminuye el tiempo de recuperación posterior a un esguince de tobillo. 

3.- La aplicación de gel frío aplicado cuatro veces al día disminuye el dolor en forma significativa. 

4.- Los masajes con hielo y las bolsas de hielo no producen alivio del dolor en pacientes con osteoartritis en rodilla. 

5.- Existe limitada evidencia que avale el uso de crioterapia en el síndrome de dolor lumbar y además, en la disminución de dolor y edema en pacientes con artritis reumatoide. 

6.- En cuanto a pacientes sometidos a una artroscopia, se aplicaron cold-packs por 20 minutos, cuatro veces al día por una semana, descubriendo que alivia el dolor pero no hay diferencias en arcos de movimiento y edema de rodilla, con evidencia limitada. 

En conclusión, podemos decir que el mejor método de aplicación del frío es el hielo húmedo aplicado directamente a la piel a través de una toalla húmeda con el objetivo de reducir la temperatura entre 10°-15°C, con repeticiones de aplicación de 10 minutos en una zona pequeña. 

Si nuestro objetivo es la disminución de la inflamación y el dolor, la duración de la aplicación debe ser menos de 15 minutos y al menos esperar una hora para la próxima aplicación. El masaje con hielo es más utilizado previamente antes de realizar un estiramiento musculotendinoso y cuando la piel se hace insensible al tacto fino el masaje con hielo debe finalizar (normalmente entre 7-10 minutos, según el tamaño de la zona).  

En el ámbito deportivo, suele haber microlesiones musculares que ocasionan dolor y substancias inflamatorias debido al ejercicio continuo, denominado como dolor muscular de aparición tardía (por sus siglas en inglés, DOMS) por lo que la inmersión con hielo es una de las estrategias más usadas para prevenir estos signos y síntomas y, con ello, no producir alteraciones en el rendimiento deportivo. 

REFERENCIAS:

  1. Torres R, et al. The acute effect of cryotherapy on muscle strength and shoulder propioception . J Sport Rehabil. 2017 Nov;26(6):497-506. Doi: 10.1123/jsr.2015-0215.
  2. Kanlayanaphotporn R, Janwantanakul P.Comparison of skin surface temperature during the application of various cryotherapy modalities. Arch Phys Med Rehabil. 2005 Jul;86(7):1411-5. Doi: 10.1016/j.apmr.2004.11.034.
  3. Cheung K, et al. Delayed onset muscle soreness: treatment strategies and performance factors. Sports Med. 2003;33(2):145-64. Doi: 10.2165/00007256-200333020-00005.
  4. Heiss R, et al. Advances in delayed-onset muscle soreness (DOMS) – Part II: Treatment and Prevention. Sportverletz Sportschaden. 2019 Mar;33(1):21-29. Doi: 10.1055/a-0810-3516.
  1. Swenson C, Swärd L, Karlsson J. Cryotherapy in sports medicine. Scand J Med Sci Sports. 1996 Aug;6(4):193-200. Doi: 10.1111/j.1600-0838.1996.tb00090.x.
  2. Algafly AA, George KP. The effect of cryotherapy on nerve conduction velocity, pain thershold and pain tolerance. Br J Sports Med. 2007 Jun;41(6):365-9; discussion 369. Doi: 10.1136/bjsm.2006.301237.
  3. Kalli K, et al. The effect of cryotherapy on athletes’ muscle strength, flexibility, and neuromuscular control: A sistematic review of the literature. J Bodyw Mov Ther. 2020 Apr;24(2):175-188. Doi: 10.1016/j.jbmt. 2019.11.001
  4. Peake JM, et al. The effect of cold water immersion and active recovery on inflammation and cell stress responses in human skeletal muscle after resistance exercise. J Physiol. 2017 Feb 1;595(3):695-711. Doi: 10.1113/JP272881.
  5. Malanga GA, et al. Mechanisms and efficacy of heat and cold therapies for musculoskeletal injury. Postgrad Med. 2015 Jan;127(1):57-65. Doi: 10.1080/00325481.2015.9992719.
  6. Mac Auley DC. Ice therapy: how good is the evidence. Int J Sports Med. 2001 Jul;22(5):379-84. Doi: 10.1055/s-2001-15656.
Tags: No tags
0

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Llenar los campos obligatorios*