Mango rotador

EL MANGUITO ROTADOR Y EL DOLOR DE HOMBRO

POR: REDACCIÓN SNATCH


El hombro es un complejo articular con poca estabilidad conformado por cinco articulaciones (glenohumeral, esternoclavicular, acromioclavicular, escapulotoracica y subdeltoidea) que requiere de dos grupos estabilizadores, el primero es el manguito rotador y el segundo es el grupo osteo-cápsula-ligamentos. 

Además, el manguito rotador es un movilizador global del hombro, está conformado por los músculos supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular; las lesiones en esta zona son de las más comunes en la población. En Estados Unidos la tendinopatía del manguito rotador representa aproximadamente 4.5 millones de visitas al médico.

Cuando hay algún trastorno en dicho complejo, ya sea tendinopatías, desgarro parcial o total, entre otras, el paciente refiere dolor en la parte superior y lateral del hombro, sobre todo al realizar actividades por arriba de la cabeza, incrementándose por la noche; además de debilidad y/o reducción en la funcionalidad para realizar actividades cotidianas como vestirse, peinarse, higiene personal y/o comer.

En cuanto al origen, es multifactorial, pero se explican numerosos factores: genética, influencia hormonal, estilo de vida (fumar, beber alcohol, etc.), comorbilidades, bioquímica, cuestiones anatomopatológicas, etc. 

En la examinación al paciente, se encuentran datos de debilidad para resistir la elevación del brazo en la posición de “Jobe” (supraespinoso), para resistir la rotación externa a cero grados de abducción (infraespinoso) o a 90 grados de abducción (redondo menor) o debilidad en la rotación interna (subescapular). Los pacientes con ruptura o pinzamiento  del tendón supraespinoso pueden demostrar un arco de movimiento doloroso entre los 60 y 120 grados de abducción de hombro. 

El gold standard de los estudios de imágen es la resonancia magnética (RM), aunque el ultrasonido (US) ha demostrado un índice de fiabilidad diagnóstica similar a la RM.

Para su tratamiento existen dos manejos:

  1. Conservador: incluye fisioterapia y/o infiltración de medicamentos.
  2. Tratamiento quirúrgico. 

La mejora dependerá de la actividad de la persona y ocupación o si no ha mejorado con el tratamiento conservador, entre otras. Por lo que, recuerda siempre asistir con un profesional en Fisioterapia. 

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