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¿Dolor en la espalda? Puede ser lumbalgia

POR REDACCIÓN SNATCH


En estos días de confinamiento…
¿Has estado sentado la mayor parte del tiempo?
¿Has sentido molestias en la espalda baja y cuello?
Tú cuerpo te alerta y te pide: ¡muévete! ¡ya me cansé! 

Eso pasa por estar en una misma posición durante mucho tiempo, pero en ocasiones lo ignoramos y seguimos en la misma postura, lo que nos provoca tensión, cansancio, dolor, irritabilidad, etc.

Mucho de estos síntomas se deben a un concepto que seguro te es familiar: la lumbalgia.

¿Qué es lumbalgia? Es un dolor en la parte posterior y baja de la columna vertebral, que abarca el espacio debajo del arco costal y superior al pliegue de los glúteos. Ésta afectación puede o no tener un dolor que baja hacia las piernas. 

De acuerdo con informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lumbalgia es una lesión que afecta al menos el 60% de la población y, en esta temporada de autoconfinamiento, se ha disparado potencialmente. 

Si bien actualmente se ha hecho más frecuente por malas posturas al estar sentado o acostado, las causas pueden ser muchas como la inactividad y mal estado físico, los esfuerzos y sobrecargas en la zona lumbar (cargar pesos o esfuerzos físicos en posición forzada), posturas incorrectas y prolongadas. De la misma forma, el estrés, ansiedad y depresión, son otros factores que aumentan el riesgo de sufrir dolor de espalda. 

La Fundación Kovacs recomienda diferentes medidas generales como tratamiento:

  • EVITAR EL REPOSO EN LA CAMA. Evita el reposo en la cama como tratamiento del dolor de espalda. Si el dolor obliga a guardarlo, debe ser lo más corto posible. Los estudios realizados demuestran que esta medida retrasa la recuperación.
  • MANTENERSE TAN ACTIVO COMO SEA POSIBLE. Debes mantener el mayor grado de actividad que te sea posible e intentar normalizarlo tan pronto como puedas.
  • HIGIENE POSTURAL. Evita la sobrecarga de la espalda. Durante el episodio doloroso, debes intentar mantener el ritmo de actividad dentro de la normalidad, pero siempre evitando la sobrecarga de la espalda.
  • APLICAR CALOR O FRÍO. Si te alivia, puedes aplicar calor o frío en la zona dolorosa, aunque no se han realizado estudios científicos para evaluar su efecto. En general, el frío se aplica inmediatamente después de la lesión y el calor en la reagudización de las dolencias crónicas.

Ante estos síntomas, SNATCH te sugiere los siguiente:

1. Realiza cambios de posición máximo cada hora. Eso te ayudará a oxigenar tus músculos y cerebro. 
Párate, camina, muévete. 

2. Realiza los siguientes ejercicios para tu cuello y espalda (Haz 10 repeticiones de cada ejercicio ayudándote con una respiración lenta y profunda).

3. Estira tus brazos y espalda con estos ejercicios.

Nunca dejes de escuchar a tu cuerpo y atiende de inmediato cualquier señal que pueda afectar tu bienestar. 

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